Los cilindros de acero son contenedores que almacenan diversos gases bajo presión. Se utilizan ampliamente en aplicaciones industriales, médicas y domésticas. Dependiendo del tamaño y finalidad del cilindro, se utilizan diferentes métodos de fabricación.
Cilindros de acero soldados
Los cilindros de acero soldados se fabrican soldando un tubo de acero recto con dos cabezas semiesféricas en la parte superior e inferior. A continuación, la costura de soldadura se templa mediante un torno para endurecer el metal. Este proceso es relativamente simple y de bajo costo, pero también tiene algunos inconvenientes. La costura de soldadura cambia las propiedades químicas del acero, haciéndolo más susceptible a la corrosión por sustancias ácidas. La costura de soldadura también reduce la resistencia y durabilidad del cilindro, haciéndolo propenso a agrietarse o estallar bajo alta temperatura o presión. Por lo tanto, los cilindros de acero soldados generalmente se usan para pequeños cilindros desechables que almacenan gases no corrosivos o de baja presión, baja temperatura, como dióxido de carbono, nitrógeno o helio.
Cilindros de acero sin costura
Los cilindros de acero sin costura se fabrican mediante un proceso de hilado y conformado de una sola vez. Se calienta un tubo de acero y luego se hace girar en una máquina de hilar para darle forma de cilindro. Este proceso es más complejo y costoso, pero también tiene algunas ventajas. El cilindro sin costura no tiene costura de soldadura, por lo que tiene mayor contenido técnico y calidad. El cilindro sin costura puede soportar una mayor presión interna y fuerza externa, y no es fácil que explote o tenga fugas. Por lo tanto, los cilindros de acero sin costura se utilizan generalmente para cilindros grandes que almacenan gases corrosivos, de alta presión o de alta temperatura, como gas licuado, acetileno u oxígeno.
Hora de publicación: 07-ago-2023